domingo, 5 de abril de 2009

Un Sapo en mi Baño

Aquí las fotos de mi gracioso inquilino

y un texto sacado de Bestiario de Juan José Arreola




El Sapo

Salta de vez en cuando, sólo para comprobar su radical estático. El salto tiene algo de latido; viéndolo bien, el sapo es todo corazón.

Prensado en un bloque de lodo frío, el sapo se sumerge en el invierno como una lamentable crisálida. Se despierta en primavera, consciente de que ninguna metamorfosis se ha operado en él. Es más sapo que nunca, es su profunda desecación. Aguarda en silencio las primeras lluvias.

Y un buen día surge de la tierra blanda, pesado de humedad, henchido de savia rencorosa, como un corazón tirado al suelo. En su actitud de esfinge hay una secreta proposición de canje, y la fealdad del sapo aparece ante nosotros con una abrumadora cualidad de espejo.

6 comentarios:

bonittha dijo...

i hate sapos!

Nadaly dijo...

I like sapos c: hahahaa ese es muy cómico amore XDDD

The Fool Rabbit dijo...

el sapo se parece a ti
lleno de cosas en la cara
y segurito todo baboso

Luis Reséndiz dijo...

el sapo no se parece: es, inclusive, más agradable (aparte de que salta más, seguro).
el texto, es de arreola?

Luis Reséndiz dijo...

bah, soy idiota, ya leí.

Juan Jose Arreola dijo...

en efecto Reséndis, eres un idiota!